jeudi 31 janvier 2019

La historia de los amores imparables

La historia de los amores imparables

Les quiero compartir mi comentario sobre la historia de los amores imparables, un poema de  Marwan, un cantautor y poeta español que nació en Madrid en el año 1979.
Me gusta mucho su poema por el estilo, el contenido y el efecto que causa en mi.
El poema no tiene reglas. Tiene repeticiones, metáforas y un ritmo cambiante.
El estilo de Marwan es muy libre ya que los versos no tienen el mismo número de sílabas.
All escucharlo, uno puede cerrar los ojos y dejarse llevar por la voz de Marwan y recordar cómo se siente estar enamorado. Me gusta el poema porque creo que todos podemos reconocernos de alguna manera en los versos.

Marwan habla de un amor que lo hace sufrir, pero que también lo hace muy feliz. La relación parece ser compleja y los sentimientos de Marwan, sean tristeza o alegría, son vividos al extremo. Marwan describe de manera tan fresca y real lo que siente. En sus versos metafóricos dice que amar puede doler, pero que vale la pena tomar riesgos y a veces equivocarse. El no le tiene miedo a sufrir por amor. Acepta lo que venga sin condiciones. Para mi, es un acto de valentía ser capaz de no aferrarse al amor y de aceptarlo como es, con sus imperfecciones y ambivalencias.

Por otro lado, veo este poema como una hipérbole del amor. El poema habla de un amor pasional e intenso. Hoy en día, creo que nuestras expectativas del amor han aumentado. En las películas, se pueden ver historias de amores imprevisibles o imposibles. Los actores siguen sus impulsos de manera espontánea, se dejan llevar por sus sentimientos. Creo que esto alimenta ideas falsas del amor y hace que los jóvenes crean que las relaciones tóxicas, esas que causan dolor, son un ideal a seguir.

jeudi 24 janvier 2019

Me defino como el encuentro de dos mundos muy diferentes. Por un lado, está el país donde nacieron mis padres. Un país hecho pedazos  a causa de un conflicto que lleva ya bastantes años. Un país con gente cálida, pero a la vez con mucho carácter. Un país de colores vivos, de diversidad cultural, de paisajes hermosos y de muchas historias por contar. Allí nació mi amor por la salsa, el teatro, las montañas, las empanadas y el salpicón con helado.

Por otro lado, está el país donde crecí, donde estudié, donde hice mis amigos y tuve mi primer amor. Un país del primer mundo donde se mezclan muchas culturas diferentes por la inmigración. Viviendo allí aprendí la tolerancia hacia el otro; hacia las religiones, las costumbres, los modos de pensar y de vivir diversos. Allí nació mi amor por la música afro, la comida oriental y asiática y las películas de Hollywood.

Me defino también como el producto de la sociedad actual, donde la globalización y la universalidad crecen más y más. Soy dependiente de la tecnología,las redes sociales,las series en Netflix y la música mainstream. Si alguien quiere entender de dónde vengo y quién soy, le propongo escuchar la canción de Calle 13, Latinoamérica, probar “la poutine” en Montréal, ver la serie americana Game of Thrones y leer el cómic Persépolis, de Marjane Satrapi. Sólo así entenderá un poco más quién soy.