mercredi 8 mai 2019




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Para concluir con el curso, me pareció interesante presentarles un cineasta colombiano que
se destaca por reflejar la realidad social de su país. Creo que es importante que en cualquier
creación artística se transmita un mensaje. Para mi el arte no es solo diversión sino una manera
de proponer puntos de vistas que nos permitan entender mejor quienes somos y el mundo
caótico que nos rodea. El cine reúne a las personas, nos ayuda a no sentirnos tan solos en
nuestras vivencias.
En latinoamérica y en el mundo, hay muchas historias por contar. Es interesante saber que
nuestros países se parezcan tanto pero que a la vez tengan sus particularidades. Creo que,
como ya lo ha mencionado Sergio algunas veces, muchas obras en el cine latino están
cargadas de mucha tristeza y melancolía.
Al contrario del cine de Hollywood, que generalmente presenta historias gloriosas y finales
felices, las películas latinoamericanas cuentan historias de vida donde personajes reales viven
situaciones complejas. Obviamente no se puede generalizar, pero si es posible notar esta
tendencia a la tragedia. Me vienen a la mente varios ejemplos como la ciudad de Dios
(brasileña), amores perros (mexicana), el abrazo de la serpiente (colombiana) y la noche de
los lápices (argentina) entre otras. En fin, por esta razón decidí hacer  mi trabajo final sobre un
productor de cine que nos muestra historias reales.

Víctor Gaviria es un director de cine, guionista, poeta y escritor colombiano. Es uno de los
cineastas colombianos más reconocidos internacionalmente. Nació el 19 de enero de 1995
en Medellín  y estudió psicología en la Universidad de Antioquia.
En el año 2006, ganó el premio Ariel a la mejor película iberoamericana por su producción
sumas y restas. Antes de volverse cineasta, su sueño era ser escritor. De joven, le gustaba
ver las películas alemanas. Cuando su hermana le regaló su primera cámara, empezó a grabar
todo lo que veía a su alrededor.  Realizó su primer cortometraje y gracias a eso ganó un premio
en la universidad. Desde ese momento empezó su pasión por la cinematografía. Ha hecho 4
largometrajes entre los años 1990 y 2017, lo que en realidad no es mucho para un productor de cine.
Sus películas han tomado mucho tiempo en hacerse por el largo trabajo de investigación que
las precede.Lo particular de este cineasta es que sus películas se destacan por tratar
problemáticas sociales de su ciudad natal.Construye las historias a partir de testimonios de vida
y emplea a actores naturales. Los protagonistas de sus películas tienen que estar familiarizados
con el contexto social de la historia contada. El trabajo de Gaviria es reconocido por reflejar la
vida cotidiana. De hecho, el cine realista le ha servido para conocer a su ciudad y conectar con
las personas. Siendo una persona de clase media, dice que el contacto con ciertas personas de
la ciudad no se hubiera hecho nunca, si no fuese por su trabajo de investigación. Su deseo para
los espectadores es que cuando salgan del cine, vean que la película no terminó sino que
continua en las calles.
Personalmente solo he visto dos películas del cineasta y no me gustan mucho por ser
tan crudas. Me parece que estas dos películas tienen un ritmo lento, son películas para
contemplar. Me permitieron entender un poco más las realidades de mi país aunque sean
muy difíciles de aceptar. Por esta razón quiero compartirles un poco sobre estas películas que
son clásicas en el cine colombiano.
La primera es La vendedora de rosas (1998), es una película que refleja la vida de los niños
que viven en las calles de Medellín. Aborda las temáticas del consumo de alcohol y de drogas,
de la violencia y de la prostitución. La película cuenta la historia de Mónica, una niña de 13 años
que huye de su familia después de la muerte de su abuela y se pone a vender rosas en la ciudad
de Medellín.
La segunda es La mujer del animal, producida en el año 2016.  Es una película que trata sobre
la violencia de género en un barrio marginado de Medellín. Cuenta la historia de Amparo,
una chica que huye de un internado de monjas y llega a un sector peligroso para vivir con su
hermana. Allí, un delincuente llamado conocido como "el animal" la rapta, la obliga a vivir con él
y la convierte en su mujer.

A modo de conclusión, quiero decirles que fue muy enriquecedor para mi aprender sobre la
cultura mexicana a través de la literatura y el cine. El curso me permitió descubrir nuevos
intereses que no conocía. Desde los cuentos de Rulfo, hasta la poesía de Marwan y el mundo
imaginario de Guillermo del Toro, este curso me permitió soñar y sumergirme en historias
diversas. También pude conectar con mis compañeros es un espacio de tolerancia,
aceptación y muchas risas.

mercredi 1 mai 2019

Elena Garro


Elena Garro nació en Puebla en el año 1916. Fue una escritora muy versátil ya que fue periodista, dramaturga, guionista, cuentista y novelista. La autora es una de las precursoras del realismo mágico. No la conocía antes de aprender sobre ella en el curso, pero ahora puedo decir que me enorgullece saber que las mujeres también han contribuido y se destacan en la literatura latinoamericana. En Los recuerdos del porvenir, Elena Garro presenta la cultura y la historia de un pueblo con mucha sensibilidad.

Me gustó mucho el texto porque personifica el alma de un pueblo. Las descripciones son muy precisas y detalladas, te puedes imaginar todo lo que la autora  va contando. Este texto está cargado de melancolía pero también de esperanza. La autora le da vida a el espacio. De esta manera, el espacio se vuelve una unidad espiritual. El pueblo cambia a través del tiempo: siente, vive, contempla, se desplaza y sufre.  De hecho, parece ser un espectador de todo lo que le pasa y no un actor activo. Para mí, el texto rinde homenaje al pueblo indigena que ha pasado por situaciones y conflictos dificiles pero que ante todo tipo de adversidad sigue en pie.

Nosotros los nobles

La historia de Nosotros los nobles me pareció muy poco original y un tanto superficial. Este juicio personal puede deberse a  que en casa he visto demasiadas novelas y películas donde se retratan estas diferencias marcadas entre ricos y pobres de una manera exagerada  con personajes poco complejos y demasiado caricaturizados.
Aunque no me haya gustado mucho la película porque en general soy muy crítica con las comedias, creo que hay algunos elementos interesantes en Nosotros los nobles.
Primero, me gustó la actuación de Karla Souza. La primera vez que vi la actriz fue en la serie americana How to get away with murder. De hecho en esta serie, la actriz también tiene una familia de ricos mexicanos. Volviendo a su actuación, creo que fue el personaje que me parecía más desagradable. Creo que es porque logra encarnar muy bien el estereotipo de la chica fresa centrada en sí misma.

En segundo lugar, más allá de mi gusto personal  en cuanto a las comedias, puedo afirmar que la película logra satirizar la realidad, no solamente mexicana sino también otras sociedades, en cuanto a los abismos entre las clases sociales. El director intenta retratar  ese mundo nocivo y superficial en el que se mueven los jóvenes de la alta sociedad. La temática no se hila de una manera muy elaborada, el argumento es más bien liviano. Sin embargo, he sabido que la película fue un éxito taquillero en México, esto quizás porque resulta jocosa y hasta exagerada, en cierto sentido.  

Máscaras mexicanas

El texto de Octavio Paz me pareció un poco complejo. Octavio Paz explica que los mexicanos, independientemente de su origen o de su clase llevan máscaras. Creo que la esencia del ensayo era retratar al mexicano como un ser hermético que desconfía de los demás y que nunca se raja.
Es un ser hermético porque se refugia en sí mismo. Desconfía porque si  expone mucho sus sentimientos eso podría demostrar alguna vulnerabilidad y no se raja porque rajarse es demostrar debilidad ante el mundo exterior. Las máscaras lo llevan a tener  un distanciamiento con la realidad.
Me pareció que el autor representa a los mexicanos de una manera muy dura, muy negativa. Naturalmente, esta descripción tan descarnada puede bien obedecer a su propia realidad y al conocimiento profundo que tiene de la raza mexicana.

Personalmente, considerando mis raíces latinas me pregunto si el análisis de Paz podría también aplicarse en la cultura colombiana. No sabría cuantificar qué tan diferentes podríamos ser los colombianos de los mexicanos, pero lo cierto del caso, es que no conozco un autor colombiano que analice similarmente al colombiano o a la raza colombiana. En realidad, me percato de que históricamente somos dos pueblos (México y Colombia) conquistados y colonizados por los españoles, pero con historias diferentes, con contextos propios, con hechos particulares en el tiempo y en el espacio.